martes, 3 de julio de 2012

Cuentos cortos V: La suma de las partes es mas que el todo

En el bar

 

       Me senté con la cabeza arremolinada. Como simpre, es el pelo que intento enparejar y nunca lo logro. A lo lejos viene caminando el mozo, tan feliz de no conocer mis problemas. Se inicio un pequeño diálogo, pero con algunas notas irónicas.

       -Por favor, traigame cualquier infusión que se elabore a base de semillas tostadas de alguna planta. -Y sigo mirando perdido el cielo, deseando con todas mis fuerzas que éste se pinte de verde.
       El mozo miró con cara espabilada, como si le hubiesen dado una bofetada.
      -¿El señor se refiere a un café? -Pregunta advirtiendo la respuesta.
      Ensimismado en mis propios pensamientos, continúo con mi pedido.
      -Me gustaría que esté acompañado con cualquier producto con queso, que ustedes sirvan de a seis unidades, cueste nueve con noventa y se encuentre en la primer hoja de la carta. -Yo. Así. "Ojalá que el cielo se ponga al menos amarillo. No pido colores difíciles."
      -¿Panes de queso? -Arriesga, con grandes y conscientes posibilidades de acertar.
      -No dudo de su gran capacidad por hacer su trabajo. Pero por favor, deje a un lado la soberbia necesidad de demostrar que usted conoce la carta de la cafetería en la cual trabaja. Sírvase un cigarro, la sociedad no le demanda tanto. -"Esos edificios no me sonríen, es una lástima. Haría gran trabajo dibujándolos"
       -Ahora mismo le traigo su pedido, espero poder satisfacer sus expectativas. -Deja la frase sobre la mesa y me muestra su espalda que de a cuadros y en perfecta amalgama se combina con las paredes, y de apoco pierde el color hasta ser inconfudible, y a mis ojos, desaparece.
       Las decisiones no son mi fuerte. Si algo se parte en mil quinientos pedazos, quiere decir muchas cosas. En primer lugar que tenia esa capacidad, que el todo estaba comprendido por elementos mas pequeños. Que hayan estado juntos en un momento, no quiere decir que debían estar hacinados.
Segundo que si es divisible, entonces ¿Hay porciones mas importantes que otras? Bueno, al parecer la vida es eso. Un sin fin de situaciones tan sensibles entre sí, que aunque parezcan entrelazadas, mortalmente unidas, se pueden disgregar. Luego mezclar y elegir, obteniendo así otras creaciones. Como un gran frankenstein, que en vez de ser construido por pedazos de carne de distintos seres, termina dando una distinta óptica de tu miseria. Por eso quiero que el cielo cambie de color. Si existe la posibilidad, ¿Por qué no se desarrolla?
       -Su café señor. Y sus panes de queso. Espero sepa disculpar que estan rancios. -Una pequeñísima sonrisa se asomaba juguetona en su rostro.
       -Pero... esto es café cortado. Y.. ¿Cómo es posible que se hayan puesto rancios? -Ante una pausa no exageradamente prolongada- Ha tardado usted menos de quince minutos en traermelos.
       -Los tiempos son relativos señor. Para usted pasaron quince minutos. Para los panes, un poco menos de un año. Además... -Mi impaciencia me impedía ocultarla- Un café cortado se hace a base de café, que son semillas tostadas de una planta. sufraga su anhelo.
       -Estoy de acuerdo.
       -¿Desea algo mas el señor?
       -¿Quién es usted?
       -Soy su comprensión de las cosas. Estoy merodeando en este día nublado. Me disfracé de mozo para usted. Y dado que yo soy parte de usted, permítame identificarme como tal. Yo soy usted, en parte.
       -¿Mi manera de comprender las cosas me hace chascarrillos? -Impaciente, aunque esté usando mucho esa palabra. Me ofusca. Impaciente no. Ansioso.
       -¿No lo ve? Apenas puede definir como se siente. Impaciente o ansioso, ¿Cuál es la diferencia? Yo soy usted. Usted es mas que yo. Yo soy yo entonces. Estoy solo.
       -¿Cómo sin mi comprensión de las cosas es que estoy comprendiendo algo? -No lo entiendo.
       -Es natural que no lo entienda, yo soy su comprensión, y estoy trabajando de mozo. No se esfuerce, se le enfría el café.
       -Le agradezco mucho su atención, espero que vuelva con nuevas ideas.
       Y volvió a alejarse. Mejor dicho, volví a alejarme, porque él es parte de mí. O ella. "La" comprensión de las cosas. ¿Qué mas da si el cielo cambia? Total, no tengo comprensión. Esta jugando a que trabaja pero en realidad me esta jugando una mala pasada. Quizás el cielo es gris, violeta, amarillo, rojo o verde, pero no lo puedo ver. Voy a llamarla, quizás vuelva a mí.
       -¡Mozo! -Grito exasperado.
       Se acerca un señor muy bien vestido, con chaleco, corbata y zapatos. Pero no tengo comprensión, sospecho que quizás este en ojotas y desnudo.
       -Deje de gritar por favor, aquí no hay mas mozos. La gente se sirve sola con esta cuchara.-Y me ofrece con gran dignidad una cuchara de plata- Sepa disculpar. -Y se retira.